El riesgo de la «identidad desprotegida»
En el dinámico ecosistema empresarial de este 2026, la marca ha dejado de ser un simple activo gráfico para convertirse en el contenedor real de la reputación de una empresa. Sin embargo, en mi práctica diaria observando el entorno nacional, detecto un patrón crítico: organizaciones que escalan operaciones confiando en registros que, ante los cambios normativos recientes, requieren una revisión estratégica urgente para evitar vulnerabilidades.
La urgencia técnica: La entrada en vigencia de Niza 13
Desde el 1 de enero de 2026, el Instituto Nacional de Propiedad Industrial (INAPI) ha adoptado de forma obligatoria la 13.ª edición de la Clasificación de Niza. Este ajuste, fundamentado legalmente en el artículo 6 letra c) del Reglamento de la Ley de Propiedad Industrial, reestructura la ubicación de productos clave para alinearlos con los estándares internacionales modernos.
Entre los cambios más relevantes que impactan a sectores de alto consumo y tecnología este año, destacan:
- Sector Óptico y Salud: Las gafas de sol, anteojos ópticos y lentes de contacto abandonan la Clase 09 para integrarse en la Clase 10.
- Industria y Emergencias: Los vehículos de rescate y autobombas de incendio ahora se clasifican estrictamente en la Clase 12.
Moda y Tecnología: Las prendas de vestir electrotérmicas (ropa calefaccionada) se trasladan de la Clase 11 a la Clase 25, priorizando su naturaleza como vestimenta.
Claridad sobre los Derechos Adquiridos: Continuidad y Convivencia
Es fundamental precisar, para tranquilidad de los titulares, que la adopción de este nuevo estándar no tiene carácter retroactivo. Las marcas concedidas o solicitadas con anterioridad al 1 de enero de 2026 mantienen plenamente su derecho exclusivo y su clasificación original. INAPI no realiza una reclasificación de oficio, por lo que sus títulos vigentes son legalmente válidos tal como fueron otorgados.
Sin embargo, el desafío actual radica en la convivencia de dos sistemas. Al no actualizarse los registros antiguos, se generan «zonas grises» técnicas: mientras su marca permanece en la clase original, nuevos solicitantes podrían intentar registrar signos similares en las nuevas categorías. Esto exige una estrategia de vigilancia de «doble clase» para asegurar que su blindaje legal sea coherente con la forma en que el mercado y la ley clasifican hoy sus productos.
De la marca a la estructura corporativa: La mirada de AG & ASOCIADOS
En AG & ASOCIADOS, entendemos que el registro de marca es solo la «puerta de entrada» para un diagnóstico integral de salud legal. Nuestra mirada externa especializada busca proteger no solo el nombre, sino la continuidad del negocio:
- Protección de Activos: Evaluamos si su cobertura actual soporta una expansión nacional a largo plazo bajo los nuevos criterios técnicos.
Cumplimiento Reputacional: Alineamos la protección de su marca con protocolos internos críticos, como la implementación de la Ley Karin, para evitar que contingencias de cultura interna afecten el valor del activo intangible que tanto cuesta construir.
Conclusión: Hacia una Auditoría de Protección Marcaria
Operar bajo el supuesto de que un registro antiguo es suficiente blindaje no es un error legal, pero sí puede ser un riesgo estratégico frente a competidores más informados. La invitación en este inicio de año comercial es a transitar desde la gestión reactiva hacia la evaluación preventiva independiente.
En AG & ASOCIADOS, protegemos hoy lo que su empresa ha construido con años de esfuerzo, asegurando que su crecimiento nacional no tenga techos normativos.


